TEPIC: ENTRE LAS MENTIRAS, EL CINISMO Y LAS CALLES DESTROZADAS.

Voz En Guardia.

Un retrato de la descomposición municipal, que no quieren que veas y que voltean para otra parte.

Por Javier Zapata.

Tepic, la capital de Nayarit, vive una contradicción insultante: mientras sus calles parecen zona de guerra, el ayuntamiento presume “logros históricos” en redes sociales y eventos públicos. La presidenta municipal Geraldine Ponce y su operador político Alejandro Galván han convertido la gestión en un espectáculo de fotos, listones y discursos, mientras calles colapsadas, el pavimento se desmorona y las colonias se hunden en el abandono.

En el ejercicio de la actual administracion Municipal, lleva todo ese tiempo siendo escenario de una crisis que se camufla entre discursos optimistas y fotos oficiales con cintas inaugurales. Mientras la Edil y su círculo cercano, encabezado por Alejandro Galván, presumen en redes sociales logros que no existen, la realidad de las calles, colonias y comunidades es una herida abierta: baches que parecen cráteres, asfalto desintegrado, alcantarillas hundidas y banquetas intransitables.

Mentir como estrategia política pública.

En conferencias, comunicados y transmisiones en vivo, la autoridad municipal insiste en que se está atendiendo el rezago en infraestructura. Sin embargo, basta recorrer colonias como La Cantera, Las Brisas, La Peñita o la zona centro para comprobar que el trabajo es prácticamente nulo. Las promesas se repiten año con año; las obras, cuando llegan, se limitan a parches improvisados que duran lo que un aguacero.

No se trata de simples retrasos: estamos ante un patrón de simulación. Los recursos se anuncian, los contratos se publicitan, pero el impacto en la ciudad es inexistente. La narrativa oficial busca sustituir la gestión real por una puesta en escena permanente.

Las promesas de “rehabilitación vial” se repiten cada año. Las licitaciones se anuncian, los contratos se publicitan, pero el trabajo real es mínimo. En las Colonias se muestran baches del tamaño de llantas completas, alcantarillas colapsadas y banquetas imposibles de transitar.

La administración ha perfeccionado la simulación:
• Obras fantasmas o inacabadas.
• Parches que duran menos que la temporada de lluvias.
• Videos oficiales que presentan calles reparadas que vuelven a deteriorarse en semanas.

Cinismo como acciones cotidiana y respuesta oficial vacías.

La gota que derrama el vaso es la reacción ante las críticas. Lejos de reconocer los problemas, la administración responde con desdén, culpando a gestiones pasadas o a la ciudadanía misma. Alejandro Galván, con total Cinismo, tono autoritario, ha llegado a encarar a manifestantes para “recordarles” que no son autoridad, como si el hecho de pagar impuestos y vivir en la ciudad les quitara el derecho a exigir.

Este cinismo no es nuevo, pero sí escaló a niveles de descaro que rebasan fronteras locales. La postura del ayuntamiento frente a los reclamos ciudadanos ha comenzado a viralizarse, dejando claro que el problema no es solo de pavimento: es de respeto, transparencia y voluntad política.

Este cinismo se acompaña de una estrategia clara, permanente y recurren en cada reclamo de la poblacion afectada, mientras se mantienen privilegios y salarios exorbitantes para los altos funcionarios.

La realidad del presupuesto

Mientras las calles siguen destrozadas, la prioridad municipal parece ser el control de la imagen pública. Eventos, desfiles, festivales y giras fotográficas llenan la agenda de la presidenta, mientras que el presupuesto para mantenimiento vial se diluye entre pretextos y contrataciones opacas.

En lugar de cuadrillas reparando calles, lo que abunda son transmisiones en vivo con música de fondo y frases motivacionales. El gobierno actúa como influencer institucional, vendiendo una “ciudad renovada” que solo existe en Instagram.

Mientras las calles siguen siendo trampas mortales para automovilistas y peatones, los sueldos de la alta burocracia municipal rebasan con facilidad los 70 mil pesos mensuales, más compensaciones, viáticos y gastos de representación.

A esto se suman gastos en:
• Eventos y festivales de promoción política.
• Publicidad oficial en medios y redes sociales.
• Giras y logística innecesaria.

Propuesta ciudadana: del lujo al asfalto.

El problema no es la falta de dinero, sino su uso.
Se propone:

  1. Reducción inmediata del 30% de los salarios brutos de la presidenta municipal, síndicos, regidores y directores de área.
  2. Cancelación de gastos de imagen, eventos y publicidad oficial que no sean de carácter informativo esencial.
  3. Reorientación del 100% de estos ahorros a un Programa Extraordinario de Rehabilitación Vial 2025, con metas claras y verificables por colonias.

Con esta medida, se podrían liberar millones de pesos anuales para pavimentar y reparar calles, sin necesidad de nuevos impuestos, ni endeudamiento.

Un mensaje al país

El caso de Tepic no es un problema aislado. Es un espejo incómodo de cómo, en muchas ciudades de México, los gobiernos municipales priorizan la comodidad de sus funcionarios sobre la calidad de vida de sus ciudadanos.

Un llamado Urgente, Tepic;

Este reportaje no busca solo indignar a los tepicenses, sino alertar al país sobre un modelo de gobierno que prioriza la publicidad sobre la gestión real, el discurso sobre la obra, el espectáculo sobre el servicio público.

Porque mientras las ruedas de prensa anuncian progreso, las llantas de miles de automóviles se revientan en baches que parecen trincheras.

Y mientras se presume “cercanía con la gente”, la única cercanía es con el lente de la cámara.

Tepic merece más que discursos y videos. Merece calles seguras, infraestructura funcional y autoridades que pongan el presupuesto al servicio de la gente, no de sus propios bolsillos.

zapata.nayarit@gmail.com

https://www.facebook.com/share/1E7KbpgNan/

Entradas relacionadas

Deja tu comentario